jueves, 12 de febrero de 2009

EL ICEBERG DE LA CRISIS


Cuando al primer mundo le da un escalofrío, el tercer mundo se debate en una pneumonía, así reza el dicho popular.
En estos tiempos estamos viviendo un nerviosismo general y hemos centrado la atención en el tema económico: el otro me decía el mecánico donde llevo a hacer el mantenimiento del coche: “Tengo mucho miedo, no sé por dónde irá a resultar todo esto, pues veo que todo el mundo que entra al taller está lo mismo y no se habla de otra cosa, no he visto a nadie que vea las cosas con esperanza”.
Pero se nos está pasando por alto otro problema que es mucho más grave que el económico y la gente sigue en el mismo plan, sin tomar conciencia de donde está metida: la degradación moral, social, ética en la que estamos entrando a marchas forzadas, empezando ya a saltar las alarmas de la corrupción; a medida que vayan faltando fondos para continuar el ritmo que hemos montado, vendrá la delincuencia y la situación de un barco a la deriva, en donde cada uno se intenta salvar a como dé lugar. Yo he conocido lugares en donde a los niños el “Papá Noel” les trae una pistola, pero de las que matan. Este es el camino que hemos cogido.
Efectivamente, pienso que este hombre llevaba razón, es para tener miedo. Pero es necesario que tomemos conciencia de que todo lo que se nos está viniendo encima, es fruto de todo lo que hemos venido rompiendo: se estableció el horizonte del “bienestar” a costa de lo que cueste y de quien caiga, como algo irrenunciable y hemos ido rompiendo la moral, la educación, la ética, la religión, el respeto… y con todo esto, le hemos venido dando golpes a todas las instituciones que componen el tejido social; es decir: hemos ido desmantelando el edificio donde vivíamos, como quien tira a la basura todo lo que tenía, porque lo considera caduco y trasnochado.
Después de desmantelar el edificio, se ha comenzado a tirarlo, dando miles de argumentos y se ha derribado la familia, las estructuras sociales, la misma constitución del país y nos pusimos a pelear los unos con los otros haciendo que desparezca la solidaridad interna y, lógicamente, la externa.
Este es el “Nuevo Orden Mundial” que pretende descubrir un mundo nuevo, reinventar la sociedad, escribir una nueva historia, como si todo comenzara ahora y nada de lo que existe hubiera existido antes, como si todo lo que hemos vivido antes hubiera sido una pre-historia que ya ni siquiera interesa, pues lo que ocurrió hace 10 años eso ya pasó, eso no interesa para nada… Y el mundo ha entrado en una espiral de muerte, pues todo deja de tener valor el momento que ya no responde a mis necesidades y se ha llegado a equiparar a la persona con una cosa que tiene fecha de caducidad.
Lógicamente, cuando el “barco” pierde el rumbo y entra en deriva, el grito es ¡¡Sálvese quien pueda!!, es lo que estamos viendo con los dirigentes que se entretienen en pelearse, en descalificarse, en insultarse…mientras todo se va descomponiendo y en este río revuelto los pescadores van haciendo su agosto, con lo que el empobrecimiento de las grandes masas se hace violento y la concentración de las riquezas también se hace de forma escandalosa.
Mientras tanto, para distraer al personal, se le va dando “pan y circo” (futbol y grandes culebrones: ahora mismo acabo de oír en TV que a una famosa le van a dar un millón de euros por contar sus experiencias de sexo con su “ex” compañero)
Puede parecer tremendismo y pesimismo del más duro todo lo que estoy diciendo, pero es cuestión de que usted abra los ojos y observe: ¿De qué habla la gente? ¿Qué perspectivas de futuro se barajan? ¿Quién cree en los políticos, a no ser que esté chupando del bote?
Si ampliamos la mirada, podemos ver las perspectivas en las que nos movemos: con 30 mil millones de euros al año se arreglaría el problema del hambre en el mundo, ¿Qué supone esto para el primer mundo? Pero ¿qué se está haciendo? En este año que ha pasado se ha gastado dos BILLONES de dólares en armas, en cambio no se deciden a dar el famoso “0´7” para ayuda al desarrollo. ¿Me puede decir alguien qué perspectivas hay?
Y el ritmo de destrucción del planeta sigue imparable, en paralelo con la destrucción del tejido industrial, pues todos huyen a donde se pueda engordar más con menos esfuerzo y se va sometiendo al hombre a la explotación y dejando morir de hambre a grandes áreas de la humanidad, incitándolas a la violencia y a la guerra, mientras por otro lado se promueven leyes de exterminio que van haciendo del ser humano una especie en extinción, en beneficio de unos cuantos, al servicio de quienes funcionan como lacayos los políticos de turno de las naciones.
Definitivamente pienso que se ha declarado un estado de esquizofrenia colectiva que nos ha infectado a todos. En esta locura nos estamos jugando el futuro de la tierra. El aspecto de la economía es como la punta del iceberg, pero la podredumbre está sumergida y eso es mucho más difícil de sanar.








sábado, 31 de enero de 2009

PERDER LA ESPERANZA

“MÁS VALE MALO CONOCIDO
QUE BUENO POR CONOCER”

Hay algo que rompe toda la dinámica de la esperanza, es cuando el hombre se instala en una situación y se resiste a salir de ella; esa actitud y la muerte espiritual, es la misma cosa.
Estoy pensando en algunos momentos concretos: un grupo de jóvenes que se rebelan porque se les pone un video en el que se muestra cómo se realiza un aborto y empiezan a gritar diciendo que los estoy tratando de criminales, pero previamente habíamos mantenido una conversación en la que todos estaban de acuerdo con que un feto no es una persona y que, por tanto, si no es algo querido, no hay obligación de traerlo al mundo. Llegaron a decir, incluso verdaderas aberraciones. Sin embargo, cuando lo vieron, protestaron energicamente porque no querían ni verlo, ni escuchar una opinión diferente a la que ellos tenían que pusiera en tela de juicio lo que están pensando. Este hecho tiene muchas lecturas que dejo para que cada uno saque sus conclusiones.
Otro momento concreto fue en la catequesis, en donde presento unas imágenes de niños desnutridos en fila para coger un poco de comida y una madre me protesta muy enfadada, a los pocos días, diciendo que retira su hijo de la catequesis porque he herido la sensibilidad del niño, pues a la hora de comer se acuerda de aquellos niños que vio hambrientos y se pone triste.
Otro momento importante fue al invitar a un grupo de padres, preocupados de la educación de sus hijos, que se plantean el tema de la Educación para la Ciudadanía que el gobierno de turno quiere imponer. Es gente que se ha informado sobre el tema y están haciendo frente, pidiendo que se les reconozca el derecho que tienen a ser ellos los que eduquen moralmente a sus hijos; a los pocos días me encuentro con algunos padres molestos porque dicen que ellos vienen para que se les hable de Dios y que los asuntos de la política es cosa que a mi no me incumbe.
Y cuando te encuentras con estas actitudes en la vida, no puedes evitar el sentir pena, decepción y hasta impotencia, porque de un muerto no puedes esperar vida, de una sociedad que se ha instalado en una situación de muerte, no puedes esperar nada, solamente que la entierren.
Es la imagen de Jonás: Dios le está llamando para que vaya a Nínive y le diga a los ninivitas que dejen de fastidiar a su pueblo, que como no cambien van a tener que aguantar la fuerza de Dios contra ellos. Pero él vive instalado en su comodidad, no quiere mirar a lo que le está rodeando, ha aceptado perder el tren de la vida, no cree que valga la pena hacer algo por su pueblo ni por él mismo.
Ha aceptado y da como válido el dicho popular: “Más vale malo conocido que bueno por conocer” que no es más que la excusa para estancarnos, es la forma de justificar la perdida de la esperanza y un dar por perdida la batalla sin haberla peleado.
Lógicamente, es la estrategia de todo. régimen político, social, religioso: convencer a la gente de esta situación: hacerle ver que está todo perdido, que hagas lo que hagas no hay otro camino. Cuando esta sensación se generaliza, la batalla está perdida y el pueblo se convierte en un redil de ovejas que basta que entre una, las demás agachan la cabeza se dejan llevar incluso al precipicio.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

LAS DOCE CAMPANADAS

Ésta es una de esas noches que todos dicen está llena de "magia", pero eso es un cuento, la magia tenemos que ponersela nostros a la vida; mañana volveremos a la misma rutina y a continuar con las mismas actitudes y con los mismos problemas, es más, veo cómo todo el mundo anda medio preocupado y casi asustado porque no sabemos nadie cómo se despertará el nuevo año ni por dónde lo encauzarán.
Yo le pido a Dios que nos ayude a todos a poner de nuestra parte para que no se repita lo que hemos vivido este año. Las uvas, el champagne, la euforia, los besos los abrazos... me da la sensación de ser flores de papel que se rompen el mismo momento que las estamos tocando y en estos momentos no puedo evitar recordar otras noches viejas en otros lugares del mundo que no tienen nada que ver con lo que aquí montamos:
Durante muchos años viví la noche vieja en Ecuador y es algo completamente diferente a lo que vivimos en nuestra España: allí se hacen concursos de “Años viejos”: cada barrio hace un muñeco que representa al personaje más sobresaliente durante el año en entre los vecinos; se le considera el “abuelo” que expira y lee su testamento a todos sus hijos y nietos, dejándoles a cada uno una cosa y dándoles consejos de todo aquello de lo que se deben apartar o deben corregir para no ser castigado con las penas que ahora él está sufriendo de ser quemado.
A las doce en punto de la noche comienza la hoguera con el “abuelo”, que mientras arde entre llamas violentas, va leyendo con tristeza su testamento y todo el mundo va escuchando lo que el “abuelo” le van dejando, que no es sino toda la lista de chismes que se han venido divulgando en secreto y en voz alta durante todo el año, de tal forma que esa noche uno puede enterarse perfectamente de todo lo que se dice en el pueblo, de todos y cada uno de los vecinos, pues ahí no se queda nadie sin su herencia.
Lógicamente es el momento en el que el pueblo suelta todo lo que lleva dentro en contra de los políticos, de los funcionarios, de los curas, de los maestros... de todos los servidores públicos que comen a costillas del pueblo y de todos aquellos que viven haciendo daño y creando malestar entre la vecindad.
Muchas veces pensé, mientras escuchaba envuelto entre la gente, lo que a mi me dejaba el “abuelo”, lo bueno que sería que en nuestra España se le dejara al pueblo un espacio para que dijese todo lo que piensa y lo que ya está harto de aguantar, creo que el día primero del año más de uno saldría con la cabeza agachada procurando ser más humilde y sabiendo que el pueblo no es tonto y sabe perfectamente quien se gana honradamente el pan y quien se lo está comiendo a cara de perro, quizás ésto nos ayudaría a bajar la cabeza y no tendríamos encima el cinismo de andar mirando por encima del hombro y con el pecho lleno de orgullo..

martes, 30 de diciembre de 2008

LAS MARGARITAS DEL TIEMPO

Comenzamos un nuevo año como quien coge un ramillete con 365 margaritas que vamos a ir deshojando cada día a base de "síes" y de "noes":
al amor, a la verdad, a la honestidad, a la honradez, a la justicia, a la lealtad, a la sinceridad, a la fidelidad, a la sencillez, a la libertad, a la solidaridad, a la amistad, a la escucha, a la tolerancia, al respeto, a la alegría, a la humildad, a la vida, a la esperanza, a la confianza... a la PAZ, porque todo esto, hecho vida, da como resultado la PAZ. Y es curioso: el primer día del año lo dedicamos a la PAZ.
Pero para que esto suceda han de ser también 365 días deshojando los "noes":
NO al odio, a la violencia, a la mentira, a la corrupción, al amiguismo, al chantaje, a la opresión, al engaño, a la infidelidad, a la arrogancia, a la esclavitud de ningún tipo, a la explotación y a la presión insolidaria, a la intolerancia que oprime y obliga a crear un patrón único de pensamiento y de actuación, a la guerra y a la explotación criminal que incita a que los pueblos se maten entre hermanos para robarles, a los nacionalismos estúpidos que nos dividen, a las guerras de las grandes potencias que ponen a pelear a los pobres y oprimidos.
NO a los políticos mentirosos que juegan y se burlan del pueblo y lo dividen y le hacen perder toda su fuerza y su dignidad mientras lo estrujan y le chupan la sangre y riegan sus fortunas con el sudor de los empobrecidos.
No a los "Herodes" que han decidido que matar a los niños es un derecho de sus madres y sostienen una industria millonaria a costa de estos crímenes, mientras están logrando que gran parte de la humanidad lo acepte, se calle y hasta lo vea razonable.
Estoy seguro que Dios ha de hacer un juicio muy severo del genocidio que se está cometiendo y que un día ha de llorar la humanidad amargamente este crimen...
Cuando llegue el 31 de Diciembre próximo, podremos hacer el recuento de los "síes" y de los "noes", pero habrá que ver también algo que será sumamente importante: hemos de tener en cuenta cuántos "síes" hemos convertido en "noes" y viceversa, porque eso indicará también la capacidad que hemos tenido de fidelidad o cuántas veces nos hemos dejado engañar o hemos claudicado al chantaje.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

¡¡¡¡ FUERA DIOS DE LA EDUCACIÓN !!!!


¡Fuera Dios de la educación!
Estábamos comiendo, celebrando un cumpleaños de una persona amiga común y el comensal que tenía al frente me preguntó cómo me iba en el pueblo y si los jóvenes iban a misa, le respondí que "pocos" me dijo: "¡Menos mal que ya se están quitando esa lacra de encima"!
Me quedé perplejo y no quise armar la pelotera, pero tampoco quise levantarme sin preguntar por qué me había dicho aquello, ya que la comida me iba a hacer daño.
Ante mi pregunta: ¿Por qué me había dicho aquello? Yo le indiqué la propuesta de Jesús: apostar en la vida por la PAZ, el AMOR, la JUSTICIA, la VERDAD, la LIBERTAD... esto es lo que predica la iglesia y a esto anima. "Si crees que en la vida hay otra cosa más interesante -le dije- te agradeceré que me lo indiques, porque estoy dispuesto a cambiarme"
Jamás he visto una reacción igual: me dijo de todo menos guapo y terminó diciendome que soy un fascista y un facha intolerante como toda la gente de iglesia.
Ahora, independientemente de lo que este "líder" de la libertad y la tolerancia pueda decir y de lo que cada uno pueda pensar, que me parece absolutamente respetable, y por eso la iglesia ha sido la primera que viene gritando ya más de medio siglo, el derecho inalienable de la libertad de conciencia y de expresión, pero lo que no se puede es querer borrar la conciencia, la capacidad de razonamiento y establecer un modelo único de pensamiento: el que establecen las leyes del mercado y del consumo.
Si nos cogemos la Biblia, en la Iª Carta de S. Juan (IJn. 4,7ss.) ) allí nos dice que Dios es AMOR y si la vamos recorriendo la Sda. Escritura despacio, nos daremos cuenta que Dios es LA PAZ, LA JUSTICIA, LA VERDAD, LA SOLIDARIDAD, LA LIBERTAD...
Pues bien, para los que sostienen que "Dios debe desaparecer de la educación" hay que sostener en consecuencia que ha de ser una educación no para el AMOR, sino para el odio, la competencia... No para la PAZ, sino para la guerra, para la opresión, para la violencia... No para la VERDAD, sino para la mentira, la corrupción, el chantaje, la extorsión ... No para la JUSTICIA sino para la injusticia, la, el atropello, el avasallamiento... No para la SOLIDARIDAD, sino para el egoísmo, el individualismo, la insolidaridad y la soledad... No para la LIBERTAD, sino para la esclavitud...
Si quitamos a Dios de la educación, dejaremos al hombre en el aire, sin bases ningunas, sin humanidad, hundido en el caos más absoluto que alguien pueda imaginar, sin horizontes algunos de esperanza y haremos que desaparezca todo tipo de ética, de moral, y de principios a los que atenerse.
Y no nos valen tretas ni arreglos de ningún tipo: la frase de Jesús: "O conmigo o en contra mía" es tajante: No hay situaciones medias: si quito el amor, su ausencia es el odio; si quito la justicia, su ausencia es la injusticia, si quito la libertad, su ausencia da como resultado la esclavitud; si quito la paz, su ausencia es la guerra... El hombre llegaría a ser el verdadero "lobo para el hombre".
Si quitamos a Dios del horizonte del hombre habremos convertido esta humanidad en un auténtico infierno.

IGLESIA DEL FUTURO

Es increíble que después de 33 años, algo tenga una actualidad tan impresionante, hasta el punto que al leer esto, da la sensación de encontrarnos ante una persona con una clarividencia tal que nos deja sorprendidos:


LA IMAGEN DE LA IGLESIA DEL FUTURO
(J. Ratzinger - Munich 1976)

De la iglesia de hoy, va a surgir, como tantas veces, la iglesia del mañana. Ella va a disminuir y empezar totalmente de nuevo. Ya no va a poder llenar totalmente sus edificios (templos) los cuales fueron levantados en la cumbre de la coyuntura de la vida eclesiástica.
La iglesia va a perder en número de sus miembros y también en sus muchos privilegios que hoy tiene en la sociedad. Como una comunidad pequeña va a necesitar más la iniciativa y la entrega de cada uno de sus miembros.
La iglesia, seguramente va a conocer nuevas formas del ministerio, por ejemplo: cristianos comprometidos, que estando en su trabajo van a ser ordenados sacerdotes. En muchas pequeñas comunidades se va a realizar de esta manera la labor pastoral.
La iglesia va a experimentar con más fuerza la comunidad de entrega voluntaria y se va a manifestar así, de modo que será a través de una opción personal, por la cual se accede a ella. Pero en todos estos cambios va a encontrar nuevamente lo esencial de ella, lo que siempre fue su centro.
-la fe en Dios, su creador del cielo y de la tierra.
-La fe en Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado.
-La fe en el Espíritu Santo, el Paráclito, que vive y actúa en la iglesia.
-La iglesia que va a descubrir en la fe y en la oración su propio centro, que va a experimentar los sacramentos como su verdadero culto, y no como una actuación litúrgica.
Nuestra iglesia va a ser una iglesia interiorizada, que ya no insiste con vehemencia en su mandato político, y que no va a flirtear ni con los de la izquierda ni con los de la derecha.
Nuestra iglesia lo va a tener difícil, porque el proceso de la cristianización y purificación va a tomar muchas y buenas fuerzas. Este proceso va a hacer nuestra iglesia pobre y la va a presentar como “iglesia de los pobres”.
Así pues, me parece seguro que vienen tiempos difíciles para la iglesia. Tenemos que contar con bastantes sacudidas.
Uno puede prever que todo esto va a necesitar su tiempo. Es un proceso que va ser lento y a veces agotador, así como fue demasiado largo el camino de los “falsos avances” que se dieron en las vísperas de la revolución francesa hacia la renovación eclesiástica del siglo XIX.
Pero después de la prueba, de estas separaciones, va a surgir una gran fuerza desde una iglesia interiorizada y simplificada, porque los hombres de un mundo totalmente planificado, van a estar tremendamente solos. Ellos van a reconocer su total y terrible pobreza, cuando han perdido a Dios totalmente de su vista y lo hayan perdido de su corazón..
Entonces van a descubrir en sus pequeñas comunidades de creyentes algo totalmente nuevo, como una esperanza que les llega como respuesta, que buscaron siempre en lo secreto, y en lo más profundo de sus corazones y que desde siempre habían preguntado por ello.
También estoy seguro de lo que quedará al final: No una iglesia del culto político que muchas veces, ya en la historia ha fracasado, sino una iglesia de fe.
Nuestra iglesia no va a ser más una iglesia en las extensiones de poder social, tal como ha venido siendo en el reciente pasado, pero va a florecer de nuevo y va a hacer visible lo que es: un hogar para todos los hombres, que da sentido a sus vidas y una esperanza más allá de la muerte.

jueves, 20 de marzo de 2008

LA CRUZ, SIGNO DE CONTRADICCIÓN



En estos días hay algo que es, junto a la imagen de Jesucristo, central en todas las celebraciones: LA CRUZ; y es que a Jesús no se lo puede mirar sin ella, pues el momento en que lo hacemos, ambos quedan incompletos: un Cristo sin cruz es un muñeco de espectáculo y una cruz sin Cristo es... en eso quería detenerme un momento, porque todos tenemos la tentación de querer separarlos: todos sentimos el deseo con frecuencia de decirle: "bájate de esa cruz y hablamos" o por el contrario mirar la cruz vacía y huir de ella o degradarla.
El "dúo" JESÚS-CRUZ es algo que a todos echa para atrás, pero es tan clave en la fe cristiana que, cuando los disociamos perdemos todo lo que tenemos.
En tiempos de Jesús la "cruz" era el signo del máximo fracaso al que un hombre podía llegar, estaba reservada para los seres más indeseables, para aquellos que se les consideraba indignos de que la tierra los acogiese y por eso se les dejaba colgados, para que se los comiesen las aves de rapiña. Era el signo de castigo más horroroso que se podía imaginar.
Cristo cambia por completo su significado, lo mismo que hace con todo: el trabajo que era cosa de esclavos lo convierte en servicio, como expresión normal del amor, y el servidor lo pone por encima del servido, ¡cosa lógica!; la autoridad la hace derivar de la adhesión a la verdad y no el resultado de la tenencia del poder y en consecuencia la convierte en servicio y le quita la capacidad de opresión.
La CRUZ es manifestación de Cristo y viceversa porque expresa la cualidad más grande de Jesús: El es LA LIBERTAD hecha persona.
Cuando Jesús se plantea su proyecto del "Reino", hace "desierto" en su vida, se retira y prepara su programa. Como a todo hombre le asaltan tentaciones de todo tipo: la de la efectividad, la de la comodidad, la del triunfalismo, la del poder y la capacidad de someter, la de la desidia pensando que no vale la pena, la de creer que si no tienes el poder no puedes hacer nada y, por fin, la de la seguridad que da el dinero... nada de esto lo dobló, ante nadie se arrodilló.
Como no pudieron con Él y no lograron que se arrodillara ante ningún poder establecido, le atacaron por su doctrina: decían que levantaba al pueblo, que era revolucionario, que desestabilizaba el orden establecido, que era un elemento peligroso, que era un mago y un embaucador de la gente sencilla.
Tampoco esto lo echó para atrás y le atacaron a su persona diciéndole que era un endemoniado, un blasfemo, un loco, un estafador, un comilón y un borracho...
Ni aún así le hicieron retroceder ni meterle miedo; su dignidad la mantuvo por encima de todo y tuvo la valentía de retarles a que le demostraran que había hecho algo mal y no pudieron hacerlo.
Como vieron que no lo pudieron doblegar ni hacerle que tuviera miedo, se fueron directamente a por Él. Le dieron posibilidades de rectificar, de agachar la cabeza y doblegarse ante la corrupción, pero no lograron el desviarlo de su rectitud y lo condenaron a muerte.
Todavía quedaba una última posibilidad de atacarle en su dignidad: morir de una forma un poco más digna, pero ni siquiera la cruz lo hizo retroceder y subió a lo alto del madero con la cabeza alta, sin que lo hubieran doblado ante la mentira, la injusticia, el odio o la explotación. Afrontó la cruz de la misma manera que había afrontado toda su vida. Lo mataron, lo rompieron, lo dejaron sin figura humana, pero no lograron arrancarle su libertad. Murió como un valiente.
Por eso la cruz, desde ese momento, se convierte en el signo máximo de libertad, el signo de los valientes, el camino de todo triunfo: morir en libertad es vivir en el amor y en consecuencia resucitar, porque la libertad no se puede matar.
Sin embargo, este proyecto de libertad que muestra la persona de Jesús es algo que entusiasma, pero que echa para atrás, a la hora de ponerlo en práctica y es entonces cuando nos entran ganas de decirle: "bajate de ahí" y hablamos con un Cristo que no exige, que condesciende con todo -cosa que no hizo nunca-, que lo dulcifica todo, que da por válido todo... y la cruz la dejamos a un lado como una joya que adornamos y la regalamos como algo decorativo y hasta como algo que expresa la capacidad económica que tenemos, como un signo de ostentación.
Desligada de Cristo también se la ha puesto como empuñadura de la espada para someter; no es, precisamente, el signo del amor y de la entrega sin condiciones, y menos aún de libertad que Cristo le dio.
También se la ha utilizado para adornar la corona de los reyes y de los emperadores, como signo del poder que, precisamente no logró doblar a Jesucristo.
También se la utiliza como signo para condecoraciones de todo tipo, muchas de ellas muy distantes de la libertad que en ella conquistó Jesús para todos.
Al mismo tiempo la cruz separada de Jesús la hemos empleado para otros muchos menesteres:
-Como amuleto para que nos libre de enfermedades y desgracias y hasta para que nos traiga "buena suerte"
-Otro sentido más cercano al que tenía antes de que Jesús fuera clavado en ella es el que le seguimos dando considerándola como el signo del dolor, de la desgracia, incluso del castigo que Dios nos manda por una enfermedad o por algo desagradable que nos ha ocurrido, hasta considerarla como signo de un desajuste matrimonial, con lo que el soportarse es considerado una cruz.
Podríamos hacer una lista larguísima de significados que le damos a la cruz cuando la separamos de Cristo y que evidentemente ninguno de ellos nos sirve, a no ser en ciertos momentos como una pequeña razón de conformismo, pero es triste ver cómo le hemos vaciado toda la fuerza de liberación que tiene.
Pienso que uno de los grandes problemas que tiene la iglesia de nuestros días y de todos los tiempos es el caer en la tentación de mirar la cruz sin Cristo y a Cristo sin la cruz